Entre de los principales valores que deben existir en todo trabajo periodístico está hablar con la verdad, verificar cualquier información, estar seguros en todos los aspectos de una publicación y más aún si se trata de declaraciones de personas, así como tener la certeza antes de escribir y dar correctamente los datos y estadísticas.
Aunque esté entre los mayores deseos del periodista que alguien a dijera lo que él quisiera, siempre debe escribir las propias palabras del entrevistado o declaraciones de algo o alguien, por consecuente dar buenas interpretaciones de todo lo que escribe respecto a algo o alguien.
Esto elimina posibilidades de inventar cualquier dato por más que se necesite para un enfoque, sin ser antes buscado, encontrado y verificado; práctica que no conocía bien o no quería llevar acabo "El Fabulador".
Él era un joven que comenzó a trabajar como periodista, pero tenía un problema que era muy grave para ejercer ese profesión.
Dede niño en su mente recreaba situaciones como si fueran ciertas, siendo estas solamente imaginación, lo que le llevó a la mala e imperdonable costumbre(al menos dentro de la carrera elegida) de vivir como si todo lo que en su mente estaba fuera verdad.
Comenzó a aplicar esa actitud en su trabajo, laboraba como cualquier otro periodista y sacaba muy buenas publicaciones, porque el poder hacerlas tal y como él quería le daba méritos.
Le resultó por un tiempo bastante bien, pero tiempo después le llegó el momento y descubrieron que todo lo que este publicaba era mentira y que sus historias junto con toda posibilidad de trrabajo como periodista, se le habían ido a bajo.
Esto deja como mensaje que no es permitido jamás en el ejercicio de periodismo lo que sí se podría hacer en la escritura de un libro, en donde cabe cualquier historia de fantasía, en lo que debió trabajar desde un principio "El Fabulador".